
La primera aguja que recuerdo verle utilizar, era ...¿os acordáis de las antiguas latas de conservas? éstas, llevaban para su apertura una especie de llavecita con una hendidura, que al meter por ella una solapita de la tapa y darle vueltas abrían la lata con facilidad, pues bien, él le quitaba la cabeza, afilaba bien ese extremo y por la hendidura del otro metía el hilo, una aguja consistente ya lo creo, como tenía las manos curtidas nunca necesitó protección de ningún tipo, lo único que le hacía falta era un "radiocasete"y la cinta del Camarón.
El lo aprendió de sus padres allá en la Mancha y él me lo enseñó a mí. Yo uso otro tipo de aguja y de fibras, como resultado de la adaptación al lugar donde vivo ahora descrubrí la badana, que es como se llama en Canarias al tallo de la platanera, y es este material tan resistente con el que realizo la mayoría de mis trabajos.







